domingo, 3 de abril de 2011

[Escribo desde mi tristeza]

Escribo desde mi tristeza,
desde los surcos mal arados
de mi corazón,
desde el vacío que producen
el día y la noche en su conjunto.

Escribo extrañando
mi vida cada instante,
cada momento lejano,
ahogado en la profunda
laguna de la memoria ya perdida.

Sustento el transitar de mis días
en ilusiones de poca dureza,
en las pequeñas y grandes utopías
que saltan al camino y me hacen
andar momento tras momento.

Recorro los crepúsculos
intentando besar las nubes en el cielo,
cada noche queriendo
colorear las estrellas tan distantes,
queriendo colgar la luna
más cerca al horizonte,
soñando palabras
que se reflejen más tarde
en lo blanco de un papel.

Y allí veo mis palabras
sin entender su función ni si camino,
soy como un árbol
y son aquellas hojas mis palabras,
que caen de mis manos
para nunca ser mías de nuevo.

A pesar de mi tristeza
soy feliz mientras me como
las tardes a mordiscos,
soy feliz cuando inicia cada verso
porque comienza una nueva aventura
entre las mareas caóticas
vivas en mi alma.
Puedo sonreír de vez en cuando.