lunes, 8 de agosto de 2011

Ausencia - Jorge Luis Borges


Habré de levantar la vasta vida
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.

domingo, 7 de agosto de 2011

Recuerdo ajeno

No quiero ver más
tu recuerdo en el espejo.
No quiero encontrarte en mis ojos
cada mañana,
ni en cada noche que tarde
trae la memoria
de aquello que el viento se llevó.
No quiero verte más
en el fondo de este dolor austero,
ni en la amargura
de esta puñalada del silencio.
Nunca más quiero verte
perdida en la pradera lejana
donde reposan los recuerdos.
Ya no habrá más tiempo ni espacio
Para que llegues a mi voz y
cantes mis tonadas,
ni pintes el cielo con mis ojos.
Ya no es mío tu recuerdo.

viernes, 1 de julio de 2011

Ella

Ella es como un clavel
creciendo en medio del
triste y espinoso rosal
de la monotonía,
la diferencia única
en el horizonte rojo sangre
que terminó por embrujar mis ojos.

Ella es como mis lágrimas
y mi tristeza,
vienen, van
y siempre regresan.
Ella siempre vuelve
a teñir mi cielo
con el cósmico color de su sonrisa.

Ella es mi alegría,
el fervor de mis silencios,
cada verso
que se desprende de mis labios,
ella es mi poesía.

Sin título

Eres como el esbelto
y oscuro silencio,
inexplicable.
Como la profundidad
de una noche distante
y llena de estrellas.

Tus pupilas son
el fulgor de mil lunas,
Tu mirada es el dulce color
de un crepúsculo estruendoso.
Tienes la alegría inexplicable
de una dalia radiante, floreciendo
en medio de la oscuridad.
No dejes que nada nunca
opaque tu brillante sonrisa.

La altura de tus ojos

LES
Esta altura tan apacible
me hace pensar en ti,
veo los árboles que rozan las nubes
y recuerdo mis anhelos más profundos.
Y pienso un poco en tus ojos
tan tranquilos y brillantes,
esos ojos de armonía
impregnados de dulzura.
Y pienso en tus manos,
herramientas para formar sueños,
tus blancas  manos de seda.

Oigo agitado el viento
que anda buscando algo recién perdido
y me late más fuerte el corazón.
Mis palabras no siempre son buen regalo
pero quisiera que esta vez si lo fueran,
porque son todas para ti,
para que me recuerdes
más allá de la levedad de una imagen,
para que me recuerdes
por el significado de un verso
apenas compuesto.

martes, 28 de junio de 2011

Me sobra el Corazón - Miguel Hernández

Hoy estoy sin saber yo no sé cómo
hoy estoy para penas solamente, 
hoy no tengo amistad, 
hoy sólo tengo ansias 
de arrancarme de cuajo el corazón 
y ponerlo debajo de un zapato. 

Hoy reverdece aquella espina seca, 
hoy es día de llantos en mi reino, 
hoy descarga en mi pecho el desaliento 
plomo desalentado. 

No puedo con mi estrella, 
y me busco la muerte por las manos 
mirando con cariño las navajas, 
y recuerdo aquel hacha compañera, 
y pienso en los más altos campanarios 
para un salto mortal serenamente. 

Si no fuera ¿por qué?... no se por qué, 
mi corazón escribiría una postrera carta, 
una carta que llevo ahí metida, 
haría un tintero de mi corazón, 
una fuente de sílabas, de adioses y regalos, 
y ahí te quedas, al mundo le diría. 

Yo nací en mala luna. 
Tengo la pena de una sola pena 
que vale más que toda la alegría. 

Un amor me ha dejado con los brazos caídos 
y no puedo tenderlos hacia más. 
¿No veis mi boca qué desengañada, 
que inconformes mis ojos? 

Cuanto más me contemplo más me aflijo: 
cortar este dolor ¿con qué tijeras? 

Ayer, mañana, hoy 
padeciendo por todo 
mi corazón, pecera melancólica, 
penal de ruiseñores moribundos. 

Me sobra el corazón. 
Hoy descorazonarme, 
yo el más descorazonado de los hombres, 
y por el más, también el más amargo. 

No sé por qué, no sé por qué ni cómo 
me perdono la vida cada día. 

Heces - César Vallejo

Esta tarde llueve, como nunca; y no
tengo ganas de vivir, corazón.

Esta tarde es dulce. Por qué no ha de ser?
Viste de gracia y pena; viste de mujer.

Esta tarde en Lima llueve. Y yo recuerdo
las cavernas crueles de mi ingratitud;
mi bloque de hielo sobre su amapola,
más fuerte que su "No seas así!"

Mis violentas flores negras; y la bárbara
y enorme pedrada; y el trecho glacial.
Y pondrá el silencio de su dignidad
con óleos quemantes el punto final.

Por eso esta tarde, como nunca, voy
con este búho, con este corazón.

Y otras pasan; y viéndome tan triste,
toman un poquito de ti
en la abrupta arruga de mi hondo dolor.

Esta tarde llueve, llueve mucho. ¡Y no
tengo ganas de vivir, corazón.

domingo, 3 de abril de 2011

[Escribo desde mi tristeza]

Escribo desde mi tristeza,
desde los surcos mal arados
de mi corazón,
desde el vacío que producen
el día y la noche en su conjunto.

Escribo extrañando
mi vida cada instante,
cada momento lejano,
ahogado en la profunda
laguna de la memoria ya perdida.

Sustento el transitar de mis días
en ilusiones de poca dureza,
en las pequeñas y grandes utopías
que saltan al camino y me hacen
andar momento tras momento.

Recorro los crepúsculos
intentando besar las nubes en el cielo,
cada noche queriendo
colorear las estrellas tan distantes,
queriendo colgar la luna
más cerca al horizonte,
soñando palabras
que se reflejen más tarde
en lo blanco de un papel.

Y allí veo mis palabras
sin entender su función ni si camino,
soy como un árbol
y son aquellas hojas mis palabras,
que caen de mis manos
para nunca ser mías de nuevo.

A pesar de mi tristeza
soy feliz mientras me como
las tardes a mordiscos,
soy feliz cuando inicia cada verso
porque comienza una nueva aventura
entre las mareas caóticas
vivas en mi alma.
Puedo sonreír de vez en cuando.

lunes, 21 de marzo de 2011

Nota antigua 2

Esto si que es viejo
Escalando los peldaños de la vida
te encontré por casualidad,
mientras la vida corría sin afán,
mientras me rezagaba en mis anhelos.
Así era ella,
sus ojos irradiaban la alegría
de su diáfano corazón,
su tierna voz entonaba
la melodía de las mareas,
que al crepúsculo cantan sus canciones,
canciones que alegran,
que calman agitados corazones,
que alivian agudos dolores,
que iluminan lóbregas noches.
19/05/10

Nota antigua

Lo escribí hace mucho tiempo y la encontré hace poco y me gustó otra vez, encontré algo que no había perdido y aquí está:
La busqué, en la tormenta de mis recuerdos,
entre cada latido de mi corazón,
por cada camino de esta tierra de agonía,
pero solo la encontré en la fría imagen
que satura el delirio de mi terrible soledad.

jueves, 17 de marzo de 2011

¿A dónde fuiste, tiempo?

Cuando estaba contigo
el tiempo pasaba lento,
como haciéndome sufrir
a cada instante,
haciéndome notar
que estoy muriendo
cada vez que exhalo.
Ahora el tiempo sin ti
pasa presuroso, volando,
como reclamándome por lo
estúpido de detenerse
a cada instante
para buscar errores,
en vez de vivir
sólo por el placer
de vivir cada instante.

El día de las flores

Dedicado a todas las mujeres en conmemoración del día de la mujer

Has sabido sobreponerte a la memoria
y no dejarte opacar por las sombras
que han querido censurarte,
has sabido luchar por lo que se te debe
y a buena hora lo has conseguido,
guerrera, siempre lucha, no te rindas
pero nunca dejes de sonreir,
contra tus ojos y tu sonrisa no se puede combatir.

Esta sangre mía hierve por tus ojos,
es toda tuya,
como tuyo es mi corazón.
Este cielo sin fronteras es tanto
tuyo como mío,
pero no podemos separarlo
como no se pueden separar
dos corazones una vez unidos.
Mi cielo sin el tuyo
no puede sobrellevar
el día ni la noche,
de la misma forma que
solos no podemos
llevar las penas
ni las alegrías.
Sin ti, mujer,
sin tu luz
se nos nubla el camino
y no es fácil vivir. 05/03/11

viernes, 11 de marzo de 2011

Cielo de mañana


Mañana mía es tu voz
que me saca de la penumbra.
Donde comienzan tus palabras
comienza mi día,
y el compás de sueños
que siempre me acompaña.
Tu melodía trae a mis ojos los colores
Y con ellos el negro gris
de mis preocupaciones,
que se ven aplacadas
con el correr de los segundos,
con el correr de tu voz de mañana.
Calma corre en mí              
con tus vocales y tus risas,
ríe conmigo y ven a mí día tras día.
Como sale el sol con el despuntar
del alba,
así llegas tú a iluminar mi cielo matutino.
Eres el principio,
mi principio, mi mañana,
Mi vida.
Enero de 2011


El único

Se me atragantan las palabras,
Y no me queda más
Que escupirlas ya maltrechas.
Me olvidé el oído,
Entre la música
El llanto y los lamentos.
Entre la vida misma
Se me perdió el eco de las voces.
Me llevó la vista un atardecer
Como ningún otro,
El último para mis ojos,
Y la primera funesta noche
Para el resto de mis días.

Ahora ando
a tientas,
Entre los baches
Del día y de la noche.
Guía son mis manos
Que se sienten  solitarias.
Heridas y sangrantes
me han librado
de las trampas del camino.

Cuidado conmigo,
Porque no te veo,
No te oigo, ni te hablo,
Privilegio mío éste
Pues  soy el único
Que puede entenderte.