Este lo escribí como ejercicio de un poema que tuviera amor y humor en el taller de creación poética que tomé con Juan Manuel Roca.
¿Hasta cuándo?
A la manera de Luis Rogelio Nogueras
Siendo sincero
No fueron tus suaves manos,
Porque estas son más bien ásperas,
Ni tu cabellera dorada,
Pues esta es andrajosa,
Tampoco tus profundos y brillantes ojos,
Porque los tuyos
Son más bien opacos,
Tanto,
Que a veces pareces muerta.
Pero después de mucho buscar,
Encontré algo tuyo
Que pocas tienen: persistencia.
Conmigo desde el lejano primer día,
Hasta este fatídico presente.
El sacerdote dijo:“hasta que la muerte los separe”,
Pero creo que te lo tomaste muy a pecho,
Y a mi ese plazo me sigue pareciendo
Demasiado largo.
Daniel Márquez
Octubre de 2010